lunes, 13 de noviembre de 2017

Emigrar Embarazada. Opciones en Buenos Aires.



Continuando con la muy completa colaboración de Valentina de @mamantinas sobre Consideraciones básicas para emigrar estando embarazada, compartimos en esta publicación, su investigación sobre las opciones que para control y nacimiento, se presentan en Buenos Aires, Argentina.




Opciones para el control y nacimiento En Buenos Aires, Argentina.



1)    De forma particular

Debes presupuestar diversos aspectos como: exámenes, medicinas, parto, honorarios médicos, consultas, cuidados del recién nacido, y disponer de un monto para adicionales o imprevistos.  El sanatorio (Clinica Privada, cobra el parto por un lado y el médico cobra por otro, son dos montos importantes a tomar en cuenta.)

Por ejemplo, si se presupuesta parto vaginal y al final por asuntos médicos te tienen que hacer cesárea, hay que estar preparado para cubrir la diferencia de dinero. Además, tienes que tomar en cuenta que si tu bebé requiere quedarse días extras en neonatología o inclusive si tú necesitas estar internada más días por alguna eventualidad, es un monto que no está en el presupuesto inicial. Se estila que la internación por parto sea de 2 a 3 días y la de cesárea alrededor de 3-5 días.

La ventaja de esta forma, es que puedes elegir todo y tal como tú desees: Seleccionar el médico tratante, la clínica de internación, el personal que acompañará, etc.


Algunas referencias de Capital Federal son (primer semestre año 2017):

·         Consulta con un gineco-obstetra y ecografías: de $ 500 - $1000. Una diferencia respecto a Venezuela es que las ecografías las hace un especialista aparte.  Para la mayoría de las ecografías necesitas que tu médico te refiera con receta/orden médica. 
·         Honorarios médicos: pueden costar unos $25.000.
·   Sanatorio: desde $40.000 hasta $90.000. Algunos de los presupuestos pueden no incluir acompañantes y algunas clínicas ya incluyen los honorarios médicos (siempre y cuando el doctor trabaje en ese lugar).

Un presupuesto global puede andar alrededor de los $100.000, pero esto puede tener muchísimas variaciones menores o mayores dependiendo del caso. Existen centros médicos con aranceles comunitarios, cuyos precios son bajos. Las consultas médicas pueden costar $250 y las ecografías $350.

Un dato respecto a las ecografías es que si tienes un embarazo sin ningún tipo de percance, se hacen trimestrales y no mensuales como es la costumbre en Venezuela. La frecuencia variará según lo que el obstetra considere en tu caso.

En Argentina también puedes traer a tu bebé al mundo con partera y tener un parto en casa, esta es otra alternativa que si te interesa podría resultarte. Hay algunos doctores que están dispuestos a atender partos en casa, es cuestión de encontrar al indicado si este es el método que quieres seguir.




2)    A través de un Plan de Salud / Prepaga / Obra Social


Es la modalidad intermedia en lo que a costos se refiere. Se debe realizar el pago de un monto único considerable que cubra lo referente a lapso de espera o preexistencia, y el pago mensual por concepto de cobertura.  Varía según el plan seleccionado, edad, enfermedades previas, etc. En este caso, no hay que preocuparse de las eventualidades que puedan presentarse antes, durante y después del parto porque incluye todo lo refrente a exámenes, internación, medicina, etc.


Los médicos y centros de salud, van a corresponder a los que estén adscritos al plan seleccionado.


En Argentina, cuando estás embarazada y asegurada, tanto tú (desde el embarazo hasta el puerperio) como tu bebé (hasta el año de edad) estarán bajo el plan materno infantil en donde te aseguran todas las medicinas (el 100% de su costo), le otorgan cierta cantidad de leches medicamentosas por mes (previamente justificado), todas las vacunas, entre otros beneficios. Si tienes un plan de medicina pre paga, te recomiendo indagar más sobre este tema para que estés clara de la extensión de su resolución.


Te explico la diferencia entre cada una de las modalidades de seguro. Un plan de salud está asociado a una sola clínica en especial (Sanatorio Güemes, Hospital Italiano, Hospital Alemán, Hospital Británico).  Todas las consultas y exámenes son prácticamente referidas a ese lugar. Puede haber algunos que se realicen fuera de la clínica donde tengas el plan de salud pero son muy puntuales.


Las obras sociales y prepagas son seguros más parecidos a lo que existe en Venezuela. Puedes ir a varias clínicas/hospitales (dependiendo de tu cobertura y la cartilla asociada) y te atenderán sin problemas. Tienes un rango más amplio para elegir al doctor que quieras.


La diferencia entre ellas (Obra Social y Medicina Pre paga), es que las obras sociales no se pueden contratar como persona particular, son un beneficio de los sindicatos cuando trabajas en blanco (no se eligen, te toca una obra social determinada de acuerdo al gremio en el que laboras); las prepagas sí pueden adquirirse como particular y a su vez te las puede ofrecer una empresa como beneficio de su contratación.


Hay algunos Prepagas, que para que te acepten estando embarazadas, debes ir a auditoría médica. Generalmente se deben presentar una serie de estudios (ecografías, exámenes de laboratorio) para evaluar el ingreso a la póliza, a veces aceptan los más recientes que uno trae de Venezuela pero otras veces solicitan que te los realices en Argentina (pueden ser a tu cargo).


Para noviembre 2016 los precios de diferentes seguros eran los siguientes:


·         Planes de salud

o   Sanatorio Güemes: Se pagaba un monto de $24.000 por el módulo parto (te lo financian en 3 cuotas sin intereses, antes del parto) más una mensualidad aparte que varía según tu edad (alrededor de $1.000). Aceptan los estudios más recientes de Venezuela o, si no, te los hacen en el Sanatorio sin costo adicional.

o   Hospital Alemán: Se pagaba un monto de $47.000 por el módulo parto (te lo financian en 3 cuotas con intereses, hasta después del parto) más una mensualidad aparte de alrededor de $3.500. Se deben realizar los estudios en cualquier lugar de Argentina y son a cargo del paciente. Incluye un curso de preparación para la embarazada.

·         Prepagas

o   Medifé: Se pagaba un monto de $38.000 por el módulo parto más una mensualidad aparte que varía según tu edad (alrededor de $1.800).

o   OSDE: El monto es de alrededor de $120.000, pero solicitan pasar por auditoría médica para poder presupuestar. Adicionalmente una mensualidad aparte que varía según tu edad.


Como pautas para elegir el seguro que más te convenga puedes preguntarles cómo es el procedimiento respecto al ingreso en la clínica a la hora del parto, cómo son respecto a las autorizaciones de exámenes, consultas, estudios y medicinas, cuál es su cartilla de doctores y farmacias, si se requiere de tiempos de espera para hacer uso de alguno de sus beneficios, cómo tomar turnos (citas) con el doctor o para un examen, si tienen algún cargo en las consultas o estudios, si manejan algo a reembolso, cuál es su cobertura en medicinas (total o parcial), cómo es la cobertura de tu bebé al nacer (exámenes, neonatología, vacunas), cómo son las habitaciones disponibles (individuales o acompañadas), si el acompañante del parto le dan pensión los días en la clínica, si incluyen los estudios genéticos del bebé al nacer. Estas son algunas de las preguntas que yo realicé, haz todas las que se te puedan ocurrir.


Algunas prepagas tienen hospitales propios por ejemplo, Galeno tiene Sanatorios de la Trinidad y Medifé al Sanatorio Finochietto, si te atiendes en el sanatorio de la prepaga tendrás algunos beneficios adicionales que variarán según el seguro. Algunos de ellos pueden ser: habitaciones más confortables, prioridad en las atenciones, entre otros. Estos beneficios también pueden aplicar cuando tienes un plan de salud sobre su propia clínica.


Si buscas un parto respetado y humanizado, los centros de salud más recomendados son Hospital Universitario Austral, Sanatorio Finochietto y Hospital Alemán.


En lo que a la lactancia materna se refiere, las clínicas cuentan con puericultoras que te orientan con este tema, te revisan y explican todo lo que necesitas saber. Sin embargo, de tener algún inconveniente también cuentan con leches de fórmula para tu bebé. Es usual que si tu bebé va al área de neonatología (retén) le ofrezcan leche de fórmula, aunque de ser el caso tu puedes indicar que no quieres que le den de esa leche ni ninguna otra sustancia.




3)    En un hospital público


En cualquier entidad del estado te van a atender de manera gratuita y te cubren el nacimiento si es por parto vaginal o vía cesárea (si lo amerita), además de atender cualquier situación que pueda presentar el bebé al nacer. Para controlar tu embarazo en los hospitales públicos se debe llegar muy temprano para tomar turno y solamente necesitarás un documento (te sirve el pasaporte) y un estudio en donde se indique tu estado de gravidez (prueba de embarazo de sangre y/o ecografía).


Para todos los turnos (consultas y estudios,) debes llegar bastante temprano porque van muchísimas personas. En la mayoría de los casos, el proceso de atención es  lento: primero reparten números, después puede que te atienda directamente el obstetra o un doctor de rutina y luego el especialista y esto puede ser un día diferente al que fuiste. Así que la clave está en tener mucha paciencia.


Según las noticias y comentarios de varias madres, los hospitales más recomendados en Buenos Aires son: Hospitales Álvarez, Fernández y la Maternidad Ramón Sardá, en mayor parte porque promueven el parto respetado y humanizado. Para la provincia de Buenos Aires: la Maternidad Estela de Carlotto, Hospital de Morón y la Maternidad Santa Rosa. 

Pueden haber muchas variaciones según el hospital o maternidad. Ten en cuenta que en algunos no permiten acompañantes, las habitaciones son compartidas y algunas veces los bebés los hacen pasar la noche en retenes.

Como ya he comentado, la cesárea la realizarán de ser estrictamente necesaria. Generalmente son de último momento o de emergencia porque agotan todos los recursos para que sea parto vaginal. En líneas generales, la pareja puede estar contigo para el parto pero si existen eventualidades como poco personal para permitirle el paso a tu acompañante, puede que te toque asumir el reto sola.






Para finalizar, te comento algunos detalles de la salud en la Argentina para cuando nace tu bebé:


-Colocan justo al nacer dos inyecciones: vacuna de la hepatitis B y vitamina K.

-Solicitan que les realices una evaluación oftalmológica y auditiva a los días de nacido.


-Recomiendan evitar la exposición al sol. Los famosos baños de sol de Venezuela dependerán de tu criterio no aprobado médicamente.


Las averiguaciones, investigación, preparación, así como toda la documentación que necesitas, la puedes adelantar vía correo electrónico y llamadas. El estar preparado e informado, es importante para estar menos ansiosa durante todo el proceso.






La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos y colaboraciones firmados incumbe
exclusivamente a sus autores. El contenido es para ser usado por @maminmigrante gracias al

consentimiento de los autores.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Emigrar estando Embarazada. Consideraciones Básicas Antes de emprender el viaje




Mi decisión de emigrar embarazada


Al enterarme que estaba embarazada, uno de los primeros pensamientos que se vino a la cabeza fue "ahora si tenemos que irnos". 

Emigrar en Venezuela siempre es un tema que iba y venia, pero para mí el saber que estaba embarazada fue determinante.  Lo difícil y complicada que estaba la situación con la escasez y altos costos de productos para bebés era una de las tantas cosas que me preocupaba, pero que mis hijos crecieran en ese ambiente donde usar captahuellas ya era normal me ponía la cabeza cuadriculada. Con mi primer hijo hice colas y compré en el mercado negro (año 2014) pero la situación para mi segundo bebé (año 2016) era insostenible, no era viable pasar el día entero en una cola, teniendo que trabajar, con un niño pequeño y que todo el sueldo se fuera en colegio.


Migración responsable

Teníamos muy claro que la emigración tenía que ser planificada en forma responsable, por nuestra tranquilidad y por nuestros hijos.  El mayor desafío fue tener un soporte financiero suficiente, para respaldar además de todo lo común, añadirle el embarazo y el parto. Para el momento en que queríamos irnos, no teníamos el dinero pero igual fuimos haciendo investigaciones y organizando papeles por si se nos presentaba la oportunidad. Estaba haciendo todo sin estar seguro que nos iríamos.  En Argentina tenía a una amiga y a mis mejores amigos.  Ellos me ayudaron a entender casi todo el panorama, pero como ninguno era padre tuve que seguir buscando y ahí me encontré con la red de Mami Inmigrante  @maminmigrante quienes me aclararon la mayoría de las dudas y dieron ideas respecto a viajar con un niño. 


Entre las tantas investigaciones que hice busqué doctores que trabajaban con parto respetado, que era mi interés, y en agua. Era importante para mi contar con un médico con esa línea de trabajo, así que conseguí a varios y les escribí vía correo.  Todos respondieron y estuvieron dispuestos a atenderme.


Aún en Venezuela, un día en una cola tomamos una decisión que lo cambió todo. En el trabajo de mi esposo estaban ofreciendo "cajitas felices", que son planes de liquidación con beneficios extras, y decidimos tomarla por los potenciales planes de emigrar que teníamos, aún sin tener la certeza que lo haríamos. Ya con un soporte financiero y papeles en regla, iniciamos la cacería de los pasajes. Por el embarazo sabía que tenía tres semanas máximo para viajar sin problemas porque ya estaba con la panza de 25 semanas. Y por cosas del destino, al día siguiente de la negociación en la compañía conseguimos pasajes para dentro de tres semanas, justo el tiempo límite para viajar. Llamé a mi esposo y sin pensarlo mucho, los compramos porque se trataba de un precio ganga. Justo al colgar la llamada de la compra, comencé a llorar, no podía creerlo, me iba del país, mi mamá, mi hermana, mis perros, mi casa, todo quedaría allá y yo tendría que comenzar de nuevo y embarazada. Fue un susto como ningún otro pero al final, más era el miedo de quedarme que comenzar de nuevo.




Preparar todo en 3 semanas

En tres semanas tuve que hacer maletas, mil exámenes médicos, renunciar a mi trabajo, arreglar mi apartamento, mis carros, pedir dinero prestado, alquilar un departamento en Argentina, cuadrar adopción de mis perros, tuve que dejar todo listo en tiempo record y no tuve tiempo ni de ponerme triste de tanto que había por hacer. Salí del país aún con pendientes que quedaron a cargo de las abuelas. Pensar en tener a mi bebé sin mi mamá y sin su apoyo era inconcebible, por lo que a los días de comprar nuestros pasajes, compramos uno para mi mamá cerca a la fecha de parto. 

A la semana de haber llegado a Argentina tenía una cita con el gineco-obstetra que le había escrito desde Venezuela.  Era un médico maravillos,  pero al sacar cuentas de lo que nos costaría todas las consultas y el parto privado, las cuentas no daban para irnos por ese plan.  En ese momento me sentí muy confundida y entré en crisis  ¿qué iba a hacer? ¿con quién me iba a atender?  El plan que tenía en la cabeza de lo que sería mi parto se me vino abajo, me bloqueé tanto que lo dejé pasar unos días.


A los días, retomé el plan de busqueda de información y empecé a investigar e hice una tabla con todos los presupuestos que me daban las empresas de medicinas prepagas, particulares y hospitales, versus el presupuesto que disponíamos para gastar con sus respectivos pros y contras. Muchas personas me explicaron y me dieron información valiosa para esa tabla. Al final, nuevamente el grupo de apoyo de @maminmigrante de Mami Inmigrante, me dieron el dato clave para mí y gracias a eso pude cumplir un esquema semejante a lo que pensé sería mi parto. 






Desde el momento en que llegué hasta que logré tener todo definido, pasaron como cuatro semanas  que fueron de mucha angustia pues uno de mis grandes retos era mantenerme fuerte por mi bebé. Lloraba a cántaros para luego hablarle a la panza y decirle que no era su culpa. No fue fácil pasar por ese tiempo de incertidumbre cuando viene un bebé en camino, había momentos en que pensaba que daría a luz en un autobús. Mi mamá y mi esposo eran mis mayores apoyos. A mi mamá la llamaba todos los días y a veces llorando de manera desconsolada.  El desahogarme me ayudaba para drenar y luego seguir.


Me enfoqué en la razón por la cual me vine y  sabía que en Venezuela nuestra situación sería aun más difícil, sobre todo porque toda la familia cercana que me quedaba había emigrado en ese tiempo. Recordaba lo importante que era la calidad de vida que quería para mi familia y cuando veía a mi niño en un parque jugando tranquilo, se calmaban todas las angustias. Solía enfocarme en lo que podría hacer aquí que no podía hacer en mi país, algo tan básico como imaginarme caminar tranquila en la calle me ayudaba. 


Al final cuando miro en retrospectiva, todo salió súper coordinado y si bien el plan de mi cabeza no se cumplió a cabalidad, todo se resolvió de la mejor forma posible.  El trabajo preparación fue intenso, pero valió la pena.




Consideraciones Básicas Antes de emprender el viaje


Por experiencia propia, sé que emigrar embarazada puede ser muy angustiante. Se generan miles de dudas y no sabemos cómo terminará todo. Acá te cuento las opciones o alternativas para tener a tu bebé en la Argentina, según tu presupuesto y tus preferencias.


Lo primero que debes tener listo, si ya es un hecho que emigras estando embarazada, es un archivo con todos los estudios y exámenes que te has realizado durante la gestación, un informe médico donde se explique cómo ha sido la evolución del embarazo, y una constancia de tu medico tratante, indicando que puedes viajar sin problemas.


Investiga con tu medio de transporte (aerolínea, línea de autobús) los requisitos de viaje para mujeres embarazada y si haces escala, es importante saber si hay alguna vacuna o recaudo que pidan en ese país. Cuál es el límite de embarazo permitido, si necesitas informe del médico tratante y si tienes que llenar un formulario extra.


Realizar una investigación sobre el sistema de salud del país de llegada es mandatorio.  Conocer de antemano las opciones, los costos, la generalidad del proceso, te permitirá llegar con una idea y luego podrás verificar y validar la información.  Esto te permitirá tener una idea previa de lo que encontraras y disminuirá tus ansias por llegar a todo un sistema nuevo.


En el caso de Argentina, a diferencia de Venezuela, son pro-parto y existe la Ley de Parto Respetado (Ley de Parto Humanizado Nº 25.929  y su reglamentación -decreto 2035/2015-). Si deseas realizarte una cesárea y no tienes una condición médica que así lo requiera, es probable que inicialmente te induzcan el parto antes de ir a una cesárea, sobre todo en entidades públicas.  Es importante tener claro esto, porque las cesáreas programadas no son por elección.



Mi experiencia


Llegar embarazada a un país desconocido sin tener ningún tipo de estabilidad, definitivamente pone los nervios de punta, absolutamente todo es una gran incertidumbre. ¿Dónde pariré? ¿Quién será mi doctor? ¿Cómo nacerá mi bebé? ¿Respetarán mi parto? Son algunas de las incógnitas que pasaron por mi mente.


Particularmente mi experiencia final fue grata pero antes de llegar a tener todo listo vivía angustiada y estresada. Deposité todos mis temores en mi esposo, mi madre y una doula que contacté. Llegue a Argentina con 5 meses de embarazo y un buen control previo.


Desde Venezuela había contactado a un gineco-obtetra que me recibió para hacerme controles por vía particular. Debido al alto costo de las consultas y presupuestos de las clínicas, investigué todas las opciones y finalmente pagamos un plan de salud en el Sanatorio Güemes, el cual se adaptaba a un presupuesto que habíamos establecido y a las expectativas que tenia para mi parto (tenía como premisa que mi esposo me pudiera acompañar en todo el proceso y tener alojamiento conjunto con mi bebé).


Mi propósito era un parto respetado, así que pasé todo mi trabajo de parto en casa, y luego me fui a la centro. Algo a lo que me tuve que adaptar fue a parir con el doctor de guardia. Toda su atención fue muy buena y hasta dejaron a mi esposo cortar el cordón, aun así nunca dejé de exigir mis derechos como la compañía de mi esposo para ir a sala de partos. Fue difícil estar sola recién parida mientras mi esposo hacía papeleo y a la bebé la revisaban en neonatología; yo me encontraba sola y temblando, lo que hacía era respirar con intensidad, rezar y repetirme que todo estaría bien. Sin embargo, luego de todas las experiencias vividas, puedo decir que valió la pena.


      A ti, mujer embarazada que emigras, te hago las siguientes recomendaciones:

1)    Prepárate: no olvides traer todos los exámenes de embarazos previos o del que llevas en curso. Es importante que des a conocer todo tu historial médico. Presupuesta lo que consideres para el embarazo, el parto y el recién nacido.

2)    Infórmate: busca cuáles son los centros de salud (públicos y privados) más cercanos a tu domicilio y visítalos, siempre toma éstos en cuenta como primeras opciones. Pregunta todo lo que se te pase por la mente. Si antes de viajar ves a un doctor por la web que te inspire “feeling”, escríbele un correo electrónico, así podrías llegar a un nuevo país con un ginecólogo que te atenderá tan pronto llegues.

3)    Haz un plan de parto: anota tus preferencias de lo que quisieras en tu parto, pregunta en el centro de salud y a tu gineco-obstetra qué tan factibles son para llevarlas a cabo. Es una buena base para comenzar.

4)    Evita comparar: mantén la mente abierta, asiste a las charlas que ofrecen algunos doctores y puericultores para que te empapes de todo lo nuevo. Quizás hay cosas que querías y que no podrán ser; o simplemente en Venezuela las cosas se hacen diferente.

5)    Busca apoyo: siempre recurre a tu compañero de vida, pasan tantas cosas por nuestras cabezas que no es fácil manejarlas sola. Hay doulas, puericultoras y psicólogas especializadas para atender a mujeres embarazadas, si puedes visítalas, busca una de tu confianza y conversa tus miedos y dudas.

6)    Concéntrate: no olvides las razones por la cual emigraste. Haz una lista y repásala cuando la angustia se apodere de ti. Intenta buscar clases de yoga, eso te ayudará. Ten mucha fortaleza emocional. Cuando sientas que no das más, repítete “yo puedo con esto”.


Es importante que tengas claro que fuera de Venezuela, seguramente no tendrás el apoyo y contención, como el que tenias en tu país natal y siempre evalúa la situación de que no podrás trabajar por varios meses y eso quizás afecte el presupuesto.


Un dato que no está demás comentar es que el día del parto te lleves todos los papeles de tu historia médica y control, tus documentos originales y recibos de pago en caso de que apliquen.



Valentina, 28 años.
Ing. Químico.
@mamantinas


La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos y colaboraciones firmados incumbe
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consentimiento de los autores.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Vivir en provincia de Buenos Aires. Otro estilo de vida



Usualmente quien emigra en Latinoamérica  busca como destino inmediato la capital del país. Las referencias apuntan a lugares con más población, más conocidos por sus atractivos turísticos o dónde ya conocemos a alguien que se ha instalado.  No es diferente a los venezolanos que escogen Argentina como país para vivir. La gran mayoría se ubica en Buenos Aires.

En los foros se repite con mucha frecuencia la pregunta ¿Por qué Buenos Aires y no en Provincia? ¿La vida de provincia es más barata? ¿Hay empleo en provincia?

Antes de tomar una decisión tan importante vale la pena siempre considerar todas las posibilidades. Saber que hay mucho más. Tener alternativas y más información reduce las posibilidades de tomar decisiones equivocadas, así que nunca está demás dar un ojo al mapa y revisar más allá de lo que damos por sentado. Y si bien insistimos, una y otra vez, que cada experiencia es personal, hay sin duda, relatos que nos pintan un panorama y nos ayudan a ampliar nuestra visión.


Queremos compartir la experiencia de algunas madres inmigrantes que por distintas razones han seleccionado la provincia de Buenos Aires para hacer una nueva vida.

Vanessa



Vanessa, madre de  una nena de 6 años y un bebé menor de 3 años, psicóloga y poco más de dos años como inmigrante vive en zona norte a 35 Km de capital.

“Nos plateamos emigrar porque ya no sentíamos que podíamos lidiar con el sistema país, más allá que tenías vivienda y carro propio y un trabajo estable. Buscamos varias opciones y se nos presentó la oportunidad de emigrar por medio del trabajo de mi esposo. Él viajó  dos meses antes que nosotros para adaptarse a su nuevo trabajo, buscar vivienda y colegio  para nuestra hija”.

Una razón válida para escoger determinado lugar viene dado por la cercanía al empleo. El esposo de Vanessa trabaja entre San Isidro y Pilar, así que un punto medio sería la solución; “cerca de una vía principal que nos permitiera tener acceso al transporte público y a la Panamericana (autopista principal que atraviesa Gran Buenos Aires)”

“El 24 de julio llegamos a una casa vacía y helada, con mis hijos  y dos perras”  “Al inicio conocíamos solo las rutas básicas, es decir el colegio y el supermercado, y preguntando empezamos a entender cómo funcionaba el transporte público.” Recuerda Vanessa de sus primeros días como inmigrante.

¿Cómo consideras la educación?
Hay  una diversidad que depende del enfoque pedagógico que le quieras ofrecer a tu hijo y cuánto estas dispuesto a pagar. En mi experiencia personal, en el primer colegio que estuvo mi hija ella no se adaptó y yo no me lograba encajar tampoco, luego la colocamos en otro colegio en donde estaban amigas para que ella pudiera adaptarse, más económicamente era muy costo para nosotros, pero nos dio la posibilidad de buscar con tiempo el colegio e investigar la zona para encontrar una institución que está dentro de nuestro presupuesto económico y donde educativamente me siento satisfecha.

¿Qué te gusta más de vivir en provincia?
Tienes  más metros cuadrados y más tranquilidad, lo que me costó fue adaptar a la vista, cosas que daba por sentadas en Venezuela, como el asfaltado y las aceras. Que mis hijos puedan manejar bicicleta tranquilos en  la calle, irde casa en casa de vecinos sin tener que angustiarme, que pueda respirar aire limpio  y tenga espacio para mí  vale cada peso y cada kilómetro.

Gastos referenciales en pesos
  • Alquiler 15000 $
  • Expensas 6000 $
  • Servicios cable gas  y luz 2000 $
  • Colegio de 8am a 15:30 hr  4500 $
  • Transporte escolar 1000 $
  • Mercado 6000 $


Melissa



Melissa es docente y su esposo Ingeniero químico, ambos vivían en Venezuela en su propia casa y tenían trabajo, pero la situación social y  la escasez de alimentos eran su preocupación diaria; sobre todo por sus dos hijos. Salir del país fue la decisión concertada. “Mi esposo se vino 6 meses antes que nosotros, sabíamos que tendría muchas posibilidades de estabilizarse más rápido. Gracias a Dios no nos equivocamos” comenta Melissa. Y así fue; consiguió empleo en su profesión y la empresa colaboró en la instalación de la familia. “Conseguimos la casa que sería nuestro hogar, en un barrio privado, distribuida por 2 cuartos, 2 baños, sala, cocina, comedor, jardines hermosos, patio y piscina. El barrio tiene canchas de fútbol, parque y plazas para jugar”.

¿Cómo fue la adaptación?
“Para  los niños fue muy sencilla, tienen un lugar muy agradable para jugar. Nuestro hijo mayor, de  11 años,  puede jugar y andar bici en la calle sin preocupación. Nuestra adaptación  va día a día pero verlos a ellos felices lo hace más sencillo”.

¿Qué ha sido lo más difícil hasta ahora?
“Estar lejos de nuestras familias, los niños extrañan mucho a su abue y a su tío, jugar con  sus primos. Los cumpleaños sólo por video llamadas y sólo besos a la distancia. Extraño hasta los olores de Venezuela, abrazar a mi mamá y a mi hermano”.
“Pero saber nuestro propósito de darle calidad de vida, cantidad y calidad en el tiempo familiar alivia”.

¿Qué te gusta de vivir en provincia?
“La oportunidad de disfrutar los fines de semana relajados; nos lanzamos en la pile cuando no hace frío, vamos al parque, a la plaza, a comer helados en el centro“.

Gastos referenciales en pesos
  • Alquiler  15000 $
  • Expensas 2500 $
  • Electricidad  1000 $
  • Gas  900 $
  • Internet, televisión y teléfono 1080 $
  • Agua 300 $
  • Mercado 5000 $


Magdalena



Magdalena es profesora de educación especial y su esposo abogado penalista. En Venezuela ambos tenían trabajo, casa y vehículo. Como madre de 3 hijos tomar la decisión de emigrar pasó por una preocupación permanente de bienestar. “Teníamos un bebé de 1 año y se nos dificultaba lo esencial como pañales medicinas y alimentación. También en aquel momento mis suegros, por un plan personal emigraron a Medellín,  y ellos eran un apoyo fundamental para nosotros”.

“Mi esposo vino primero en busca de trabajo y de un lugar dónde vivir.  Consiguió empleo en Vicente López, provincia de Buenos Aires,  así que luego del empleo llegó el departamento que sería nuestro primer hogar”.  La decisión de provincia estuvo dada por circunstancia laborales pero Magdalena comenta que siempre que buscó información desde Venezuela se imaginaba era Buenos Aires.

¿Qué consideras ha sido lo más difícil hasta ahora?
“Una vez viviendo en  Argentina me resultó difícil  acceder a la salud; me sentía abrumada porque  vienes de tener seguros y acceso a clínicas o salud pública sin mucha formalidad y como mi esposo trabaja en negro no tenía obra social. Sentí que eso dificultaba más el proceso”.

“También  antes de venir me postule en diversos portales de búsqueda laboral en mi área y apenas llegue tuve muchas entrevistas pero en todas me decían que debía revalidar mi título. Eso me frustró. Luego emprendí búsqueda en otras áreas  en las  que consideraba  tenia talento”.

Hoy Magdalena trabaja como auxiliar contable en un Concesionario de Autos cerca de su casa en provincia de San Isidro. Sin embargo, hay algo que considera sigue siendo difícil, “Extraño a  mi hija mayor (se quedó en Venezuela) y  que mis hijos crezcan al lado de la familia tal como lo hicimos nosotros rodeado de hermanos primos amigos y afectos”.

¿Qué te gusta de vivir en provincia?
“Los costos de comida son más bajos que en capital e  igual tienes grandes supermercados y sus promociones. Sin embargo, creo que los servicios son básicamente los mismos en cuanto a alquiler de vivienda, impuestos, telefonía, luz, agua entre otros pero hay más probabilidades de vivir en casa que en departamentos y eso te brinda la libertad de que los niños tengan espacios. Además tienes parques, teatros, shopping  y atracciones públicas  para grandes y chicos. Y por si fuese poco, solamente a 45 minutos de capital si quieres ir”.
“Ha sido realmente maravilloso vivir en Provincia, lo volvería hacer y lo recomendaría a otros”, destaca Magdalena.

Gastos referenciales en peso
Alquiler 9500 $
Electricidad y gas 1000 $
Internet, televisión y teléfono 1800 $
Jardín de Infancia (media jornada) 2500 $
Comida mensual 6000 $






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sábado, 28 de octubre de 2017

Alquilar en Buenos Aires. De la A a la Z.


Comenzar de nuevo no es tarea fácil, y alquilar en Buenos Aires tampoco lo es.  Si te han dicho lo contrario, debemos decirte que realmente no es el común denominador, aunque siempre hay sus excepciones. En estas líneas te comentaremos algunas de las posibilidades que tienes, de acuerdo a nuestra experiencia y a la que nos compartieron varias familias, para alquilar un departamento en Buenos Aires, Argentina.


Resumen para Novatos.

En Buenos Aires, hay dos maneras de alquilar una vivienda: Alquiler tradicional o Alquiler temporario.

El Alquiler Tradicional, es aquel que realizas con contratos de dos años de duración (renovables o no, esto depende de las partes involucradas), aumento cada 6 o 12 meses que estará establecido en el contrato y el pago de las expensas y servició no está incluido.  El departamento (casa, ph, quinta, mansión) generalmente viene totalmente vacío y suelen ser más económicos. Quizás pensarás que es lo que buscas, sin embargo, aunque es una opción ideal, para poder optar a un alquiler tradicional te solicitarán como mínimo alguno de estos requisitos: Garantía propietaria,  Seguro de Caución o Recibo de sueldo.

El Alquiler Temporario, es aquel que en su mayoría se renta para vacacionar, por estancias cortas, generalmente vienen amoblados, están pensados para estudiantes y turistas extranjeros. No son los más económicos y como requisito principal en la mayoría de los casos lo que te pedirán es: dinero suficiente para cubrir meses adelantados, gastos, etc.

¿Que son Expensas? ¿Un PH? Si no estas familiarizado con estos términos, antes de continuar, lee nuestra publicación anterior sobre Glosario Inmobiliario en Buenos Aires.


Lee acá: Glosario Inmobiliario Argentino








¿Qué opciones tienes para conseguir vivienda en Buenos Aires?


Antes de adentrarnos en aguas profundas, te invitamos a leer nuestra publicación donde explicamos las opciones de alquiler que tienes disponible en Buenos Aires.  Allí entenderás de forma rápida y simple los tipos de alquileres que hay en el mercado.

Lee acá: Tipos de Alquileres en Buenos Aires


El mercado inmobiliario en Argentina es abrumador.  Hay tantas opciones, físicas y virtuales, que se vuelve estresante la búsqueda. Tienes para escoger infinidad de inmuebles, zonas, precios, características del departamento y del edificio (amenities).  Tomar en cuento muchos factores: antigüedad, cercanía a medios de transporte, si es refraccionado, cantidad de habitantes máximos permitidos, si aceptan niños o mascotas, si es luminoso o ventilado, si tiene calefacción y aire acondicionado, entre otros detalles.


Buscar un departamento con mucho tiempo de antelación no es lo más recomendable, después de dos o tres mudanzas lo entenderás. Los dueños no quieren tener las propiedades por mucho tiempo vacías, así que apenas estén por desocuparse las publicarán para que apenas salga un inquilino, entre el otro. Así que si buscas con muchos meses de antelación es probable que la propiedad que te guste hoy, no esté disponible para cuando la necesites. Eso trae como consecuencia mucho estrés o que las inmobiliarias no te atiendan porque aún falta mucho tiempo para tu ingreso (uno o dos meses, para ti es poco, pero para ellos es mucho tiempo) y como consecuencia angustia, frustración y desilusión.


Aunque suene desesperante, lo recomendable es buscar para el mismo mes que necesitas, tres semanas máximo, ya que si tienes el dinero y TODOS los recaudos al día, te darás cuenta que el proceso es se torna rápido.  A veces, la desesperación por encontrar rápido un techo (lo cual es muy razonable por tener la responsabilidad de familia e hijos), puede llevarte a alquilar un lugar no adecuado.



¿Donde buscar -y encontrar- información sobre alquileres?

Si estás próxima a iniciar tu búsqueda, te dejamos estas opciones donde puedes conseguir departamento:


Inmobiliarias:

Suelen tener muchas opciones para ofrecerte, se encargan de negociar entre el tipo de inquilino que busca el dueño y el tipo de departamento que buscas tú.  Coordinan la visita al lugar, las condiciones entre las partes y la firma del contrato. Suena soñado, claro, pero todo esto tiene un precio. Generalmente son poco flexibles y no abierto a negociaciones sobre recaudos y condiciones sobre el alquiler. Por nueva ley, la comisión que corresponde a su pago, correo por cuenta del dueño del inmueble.

Es necesario informarse cuales gastos contempla el alquiler, cada cuanto y cual será el porcentaje de aumento, en que condiciones se recibirá y en cuales se entregará. Otro tema es preguntar sobre daños que puedan surgir y como se resolverán.

Como te lo hemos repetido en varios párrafos ya, no todo es color de rosa y aunque todo vaya por buen camino al principio, recuerda siempre estar alerta y leer las letras chiquitas de todo. Ya que al finalizar los contratos suele suceder (no en todos los casos ocurre, pero es algo que no debemos dejar pasar) que entra en conflicto la devolución del depósito, pero esto es algo que trataremos en otro Post.


Dueño directo:

Como su nombre lo dice, es ese alquiler que negocias directamente con el dueño de la propiedad, sin intermediarios, sin comisiones. Solo tú y el dueño del departamento.

¿Cómo se consigue este tipo de acuerdos?

Son muchas las probabilidades para lograr el tan soñado alquiler con dueño directo, entre las que hemos conocido están:

-       Por algún referido: un amigo, vecino, compañero de trabajo conoce a una persona que está alquilando su departamento y te ofrece sus datos para que lo contactes.

-       Por medio de la web y prensa: hay diversas páginas en las que los dueños colocan sus propiedades, incluso en las redes sociales encontrarás varios grupos. Sin embargo, tienes que tener mucha precaución porque se presta para estafas. Nunca des dinero por adelantado a nadie, nunca dejes señas sin conocer a las personas y mucho menos realices el pago del departamento (deposito y alquiler) sin un contrato de por medio, mucho menos sin haber visitado la propiedad.

-       Encargados: los encargados de los edificios pueden resultar, sorprendentemente, una excelente opción para lograr un alquiler con dueño directo, ya sea que los conozcas o te lances a la aventura de ir preguntando a cada uno por la zona que te interese.

-       Avisos: muchas veces los dueños colocan los avisos de sus alquileres en los negocios de confianza o en los balcones de su propiedad. Si estás recorriendo el barrio que te gusta, presta mucha atención a estos avisos. Ten en cuenta para este y otros verificar lo más que puedas si hay en la web avisos sobre esa propiedad o comentarios que hayan colocado otras personas.


           Ventajas y dificultades de alquilar con dueño directo:

-       Si ya estás ya establecido, tienes la opción de comenzar a adquirir tus propias cosas (muebles, camas, tv, etc) a menos que alquiles a dueño directo amoblado o semi amoblados.

-       Dependiendo del dueño que consigas encontrarás los que no piden muchos requisitos, solamente que cumplas con los pagos, los que requieren garantía propietaria (de CABA, provincia, de un familiar cercano o directo), seguro de caución (hay diversas empresas o bancos por las que puedes adquirir uno, sin embargo, de acuerdo al costo de alquiler de la propiedad y los gastos (expensas) tendrá un costo determinado.  Lo bueno es que se aprueban o no, en poco menos de 48hrs y puedes pagarlo en cuotas si es el caso.  Más adelante explicaremos esta modalidad, la cual es muy usada para lograr un alquiler tradicional.


Airbnb:

Esta web/apps es una perfecta opción para alquilar y sentirte tranquilo que no te van a estafar ya que la plataforma respalda que tu dinero le llegará al propietario una vez que estés en la propiedad. De acuerdo al inmueble las comisiones, depósitos y/o gastos variarán.

Este tipo de alquileres es quizás la forma más segura para alquilar estando desde Venezuela y no conoces a nadie en Argentina. Ya que puedes tener un lugar seguro y cómodo donde llegar y pasar unos días antes de iniciar la búsqueda formal.

La mayoría de los departamentos en esta app son costosos, por lo que tendrías que utilizarlo por muy pocos días, sin embargo, si consigues un buen lugar a un precio accesible no lo dejes pasar. Tenemos el caso de una familia que les fue muy bien por esta app y lograron negociar con el dueño un alquiler a largo plazo en el departamento por el que había pagado para unas pocas semanas.


Sitios Web de Alquileres:


Son muchisimos los sitios disponibles, y los puedes ubicar colocando en tu buscador favorito la frase: "Alquileres en... (la zona de tu preferencia)".  En cada publicación tendrás disponibles fotos, descripción, requisitos, tipo de alquiler, y número de contacto.







¿Cuales pueden ser los requisitos a los que me tengo enfrentar?



Garantía Propietaria

Si tienes una familiar en Argentina que posee su vivienda propia, esta persona coloca su propiedad en garantía para asegurar todos los pagos de tu alquiler.  Aunque suene comprometedor y extremista, es la forma más común que se utiliza para poder alquilar.  Hay ciertos casos en los que te piden que la propiedad se encuentre en Capital o son más flexibles y no importa si está en provincia.  Hay casos en el que no es válida la garantía si es vivienda principal y así hay un sin número de características que van a variar.


Seguro de Caución

Como les comentamos anteriormente, existen bancos o empresas que se encargan de tramitar esta alternativa, la cual comienza a ser cada vez más aceptada por los propietarios. Incluso, ya hay un gran listado de inmobiliarias y páginas de dueños directos que trabajan con esta modalidad.

El inconveniente es el costo.  Sí, tienes que realizar un pago por este documento el cual te permitirá realizar un alquiler tradicional. Lo bueno de esta modalidad es que puedes tramitarla y en un lapso no mayor a 48 hrs te hacen la pre aprobación de tu solicitud y tienes 3 meses para conseguir el departamento que quieras. Una vez que consigues el alquiler soñado es que realizas el pago de este seguro. Si eres trabajador bajo dependencia, monotributista o autónomo, puedes optar a esta opción, incluso si con tus ingresos no es suficiente, puedes sumar garantes que tengan ingresos comprobables a tu solicitud.

Hay empresas que te permiten realizar en varios pagos el total de este seguro y si te preguntas sobre el costo, aunque no es la media, podemos decir que aproximadamente equivale casi a un mes y medio de alquiler, sin embargo, te recomendamos asesorarte directamente con los vendedores y con las calculadoras de costo en cada una de sus páginas.

Recibos de sueldo

Esta opción es quizás la mejor a la hora de alquilar. Si posees recibo de sueldo (trabajo en blanco) e incluso tienes amistades que también posean, puedes utilizarlo para realizar tu alquiler con dueño directo o inmobiliaria.





Es recomendado, iniciar la búsqueda, seleccionando la zona o barrio donde quieres vivir, bien sea porque es cerca de tu trabajo, o porque están los colegios donde estudiaran los niños, o cualquier otra razón.  Tomar en cuenta transporte público, continuidad de los servicios, costos referenciales de mercados, verduras, tintorerías, etc.


Lo importante es que siguiendo estas indicaciones, tomando el asunto con calma, siendo cuidadoso y planificado, es posible lograr el alquiler indicado.



Johamy, 31 / @maminmigrante





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martes, 24 de octubre de 2017

Mi Historia Migratoria no fue nada Complicada



Sin dramas.

A veces cuando veo a Sebastian (2 años), me siento una persona muy muy bendecida. Obvio, ¿no? Su sola presencia es una gran bendición, pero saber que le puedo brindar seguridad, alimento, una infancia llena de verde para correr con tranquilidad y una mamá sin tanto estrés y preocupaciones para JUGAR (con letras mayúsculas), es como la bendición de las bendiciones.

Nuestra historia como emigrantes no fue para nada complicada como muchas historias que se escuchan o se leen por la web. Nos vinimos con trabajo, recién casados y sin hijos. Por supuesto, esto no quiere decir que no dejas atrás toda tu vida, las cosas por las que habías trabajado y muchos, pero muchos sueños.

Pero, definitivamente, empezar de “cero” sin hijos es bastante menos complicado. En mi caso, solo tuve que lidiar, en principio, con otro idioma (inglés), para el cual aún hoy (7 años después) no me siento la más erudita. A mí me encanta hablar, pero en cuanto tengo que usar el inglés cualquier tipo de gracia que tuve en español, sencillamente desaparece (de una u otra forma, creo que esto ha calado en mi personalidad).

Tuve que, además, dejar de llamarme Maria Fernanda y solo presentarme como: “María” [lean mis ojos volteados, totalmente en blanco], porque parecía que a los “locales” les estaba electrocutando el cerebro cuando usaba los dos nombres... y ni les cuento qué pasa cuando digo mi apellido: Urrutia.



Aprender... Reaprender lo básico.

Aprender a hacer un currículo totalmente diferente fue otro gran aprendizaje: foto... ¡fuera!, estado civil... ¡fuera!... demasiada información... ¡fuera!. “Coloca logros en números”, me decían y yo solo pensaba: what?? ¿Cómo pongo en números algo que nunca contabilicé?. Buscar trabajo se convirtió en un arduo “trabajo”. Esto, entre muchas otras cosas, pero nada se comparaba con la tranquilidad de saberse en un lugar “seguro”, cosa que los venezolanos hace tiempo no sabíamos cómo se sentía (la paranoia justificada a mil).  Lo dice una víctima de 3 robos manejando en las calles de Caracas. Así que cuando dije al principio “una mamá sin tanto estrés y preocupaciones”, a esto precisamente era a lo que me refería.

Cuando tuvimos a Sebas, en mi entorno, estar embarazada, era como un furor (creo que a muchas nos pasa, en cierta medida). Varias amigas estaban embarazadas o buscando. Todas sincronizadas. Incluso dos de mis mejores amigas (¡qué puntería!) quedaron pocos meses después que yo. Ya, para ese momento, era triste no poder compartir mi embarazo con ellas y con el resto de mi familia, pero saber que ellas también tendrían a sus chamos y que lo que siempre soñé: que mis hijos crecieran con sus primos (de sangre y por elección), no podría llevarse a cabo, empezó a causarme muuucha tristeza...



Estar lejos. A veces se agradece.

Esto solo es verdad hasta que Sebastian nació y las hormonas se volvieron tan locas, que caí en una especie (creo que hay casos peores) de Momzila por depresión post natal. En ese momento, empecé a agradecer estar lejos de la familia... de haber emigrado. Nuestros primeros 8 meses como papás fueron muy fuertes y tener gente constantemente queriéndote decir qué hacer y hasta cuánto debería estar comiendo tu hijo (esto comparando lo que hacían o comían sus propios hijos... [ojos en blanco otra vez]), empezó a generarme un mal humor nivel Dios (si es que cabe el uso de este nivel, jajajaj).


Pensaba: si es así a través de vías virtuales, cómo hubiese sido esto con TODOS al mismo tiempo queriendo opinar, sintiéndose apoyados los unos con los otros... y uno queriendo implementar un tipo de crianza en la que, seamos sinceras, muchos de nuestros familiares no creen o le dan el calificativo de: “¡lo estás malcriando!”.



Siempre, pero siempre se extraña a la familia.


Una vez pasó la tormenta, me recuperé anímicamente y todo volvió un poco más a la normalidad. Vuelves a extrañar a tu familia y esa “libertad” de tomarte un día, dejarle el muchacho a un familiar y salir a dar una vuelta para no volver otra vez al estado “momzila” pero esta vez causado por tu hijo (jajaja). Bueno, esto no lo puedo hacer, así que tuve que hacerme de otras herramientas para drenar y evitar, en lo posible, llegar al nivel de agotamiento de paciencia que termina siendo pagada por nuestros más chiquitos. Ahora, cuando vienen las abuelas nuestra primera tarea es hacer planes de TODO lo que queremos hacer para aprovechar que están en casa. Cine y cenas son nuestro primer target.




Si estás en proceso de emigración, ¡tranquilas! Es verdad que cada persona y familia es diferente y la manera en cómo cada quien asume los cambios es diferente. “Embrace” tu tiempo de luto y ábrete a las oportunidades que esta experiencia te brinda a ti y a tu familia. Comparar tu nueva ciudad con tu ciudad natal, es como que comparen a tu hijo con el del vecino: ¡exacto!... Es muy odioso e injusto. Evita hacerlo.

... y que la fuerza esté contigo!

Mafe,





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