sábado, 5 de agosto de 2017

Mantener vivas las tradiciones propias siendo inmigrante

Para muchas familias, padres, madres, hijos emigrantes, el tema de preservar sus manifestaciones y raíces culturales es un tema ni siquiera pensado conscientemente. Para otros, al emigrar, este pasa a ser un tema más complejo y pasa mucho más por los valores y enseñanzas familiares, que deben de prevalecer durante la migración.
Hay quienes se manejan con mucha más flexibilidad y en el proceso de adaptación al emigrar son permeables y permiten nuevas formas, costumbres, rutinas sin mayor drama dentro de la organización familiar dando paso a la integración cultural, a la adaptación de costumbres anteriores con las nuevas, estableciendo de manera hasta inconsciente nuevas costumbres familiares, que por supuesto van a sobresalir si hay niños, hijos, chicos involucrados.
Sin embargo, también hay para quienes aceptar las nuevas costumbres del país al cual han emigrado se convierte en un tarea pesada y controvertida que genera estrés. Intentan a todo costo replicar su cotidianidad vivida en el país de origen y se plantean hasta como tarea diaria el repaso de temas históricos, culturales y patrios.
Al emigrar hay que plantearse el tema y, más allá de los temas logísticos, pensar también en cómo queremos integrarnos, cómo queremos incorporar nuestras costumbres y qué estamos dispuestos a adaptar. Pensar también como manejarlo ante nuestros hijos, teniendo presente siempre que lo que digamos y hagamos será copiado por ello, siendo conscientes de que somos su principal ejemplo.


Es importante estar claros que nuestros hijos necesitan padres dispuestos a aceptar lo nuevo y comprender los cambios a los cuales, ellos en primera medida se verán expuestos.  Es necesario que comprendan a su nivel, el por qué puede que algún cosas no sean diferentes en casa a como son en la escuela, en la calle o en casa de sus amigos.  Reconocer, aceptar y estar dispuestos a hacer las cosas diferentes a como lo son en su entorno, pero de manera natural y sin conflicto es algo que favorecerá en su adaptación y crecimiento en un ambiente multicultural.
Compartimos con ustedes la opinión personal de Vanessa Algevis, madre, psicólogo y Venezolana en el exterior, quien con sus conocimientos y experiencias colabora en los temas que ustedes proponen.

¿Cómo hacer para mantener vivas nuestras tradiciones?
Esta pregunta nos la  hacemos los padres cuando emigramos.  Con las nuevas rutinas y la adaptación, muchas veces, hasta sin querer, nos sorprendemos pensando cómo hacer para mantener vivas nuestras tradiciones, costumbres, la comida típica, fechas patrias y todo aquello que nos representa.
Particularmente, considero que es con cada detalle, todos los días que mantenemos y hasta reforzamos nuestras tradiciones. Es así cómo les estoy transmitiendo a mis hijos parte de mi cultura. Y digo “mi cultura” porque a pesar que ellos han nacido en el mismo país que yo, lo que ellos conocerán y aprenderán en el colegio y en la sociedad en general es la cultura del país en el cual actualmente residimos. Esto, a pesar, que me duele reconocerlo forma parte de aceptar que cuando emigramos “el País no cabe en la maleta”. Tomar consciencia que habrá muchas cosas que no podré mostrarles o hacerles, más allá de una fotografía o una música que les pueda poner a escuchar, ellos no experimentaran esa emoción que puedo sentir yo frente a temas musicales, la comida típica de diciembre, etc.
Así que, ya que estamos en un nuevo país, crear nuevas costumbres forma parte del proceso de adaptación del emigrante, en la formación de un nuevo ciudadano. Por lo que ahora depende del padre o madre, aprender las nuevas tradiciones y mantener las que considere importantes para que sobresalga en el desarrollo del niños.



La vida, al igual que la maternidad, y el proceso de migración, está llena de cambios entonces te quedes o te vayas, luego del viaje las tradiciones también se pierden dentro de la cultura, o formará parte de la vida y al final lo que te hace de un país va más allá que un baile típico o una comida, son los valores y la calidad humana, invaluables en del desarrollo familiar.

Psicologa @vanessaalgevis / Edición @yosoyinesita


La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos y colaboraciones firmados incumbe exclusivamente a sus autores. El contenido es para ser usado por @maminmigrante gracias al consentimiento del los autores.

2 comentarios:

  1. Excelente!! Y opino lo mismo que Vanessa, hay que enseñarles a los niños nuestra cultura, pero también dejar que ellos se adapten al país donde decidimos vivir! Es una forma también para ellos de no sentirse extraño en el lugar elegido! Nosotros como adulto debemos hacer lo mismo, cuando emigramos sabemos que el país que vamos no se va adaptar a una persona, nosotros somos los que nos debemos adaptar a ese país!!

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    1. Gracias por compartir querida Lerys. Tal y como siempre comentamos es importante integrarnos y ser frexible

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